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Diálogos en español: la raya, las comillas y los errores que se cuelan

El diálogo en castellano se escribe con raya (—), que no es el guion (-) ni la semirraya (–). Y la raya que abre va pegada a lo que sigue: «—No deberías estar aquí», nunca «— No deberías estar aquí».

La raya, no el guion

Son tres signos distintos y el teclado no ayuda:

  • Guion (-): une palabras compuestas y parte palabras al final de línea.
  • Semirraya (–): rangos de cifras, poco frecuente en narrativa.
  • Raya (—): la del diálogo y los incisos.

En Windows se escribe con Alt + 0151; en Mac, con Alt + Mayús + guion. Y si tu procesador convierte dos guiones en raya automáticamente, compruébalo: a veces convierte solo algunos.

Dónde se pega y dónde se separa

La regla es una sola: la raya se pega al texto que encierra y se separa del que queda fuera.

  • La que abre la intervención va pegada a la primera palabra: —No deberías estar aquí.
  • La que introduce al narrador va precedida de espacio y pegada al verbo: —No deberías estar aquí —dijo ella.
  • Si el narrador se intercala y la intervención continúa, la raya de cierre se pega a la última palabra del inciso: —No deberías —dijo ella— estar aquí.

El punto va después del inciso

Este es el error que más se repite. Si el inciso del narrador va con un verbo de habla —dijo, respondió, murmuró, preguntó—, el punto de la frase se coloca después del inciso, no antes de la raya:

  • Correcto: —No deberías estar aquí —dijo ella.
  • Incorrecto: —No deberías estar aquí. —dijo ella.

Si el inciso no lleva verbo de habla, sí se cierra la intervención con su punto y el inciso empieza con mayúscula:

—No deberías estar aquí. —Cerró la puerta sin mirarlo.

Las comillas son otra cosa

La raya es para lo que se dice en voz alta. Las comillas son para lo que se piensa, para lo que se cita y para el discurso referido dentro de la narración:

Pensó: «no debería estar aquí».

En castellano el orden de preferencia es « » primero, luego las inglesas “ ” para una cita dentro de otra, y las simples ‘ ’ en tercer nivel. Las angulares no son un arcaísmo: son la norma en la edición en español.

El punto va fuera de las comillas de cierre cuando la frase entera continúa o termina ahí: «no debería estar aquí». No dentro, como en inglés.

Los seis errores que más se cuelan

  1. Espacio tras la raya de apertura: «— No» en vez de «—No».
  2. Guion en vez de raya al abrir el diálogo.
  3. Punto antes del inciso con verbo de habla.
  4. Comillas inglesas donde tocan angulares.
  5. Tres puntos tecleados como tres puntos seguidos en vez del signo de puntos suspensivos (…), que es un solo carácter.
  6. Comillas sin cerrar: se abre « y nunca aparece ».

Ninguno de los seis cambia el sentido de la frase. Todos delatan un manuscrito que no ha pasado por corrección, y son exactamente lo que un editor mira en las primeras páginas.

Compruébalo con tu propio texto

El editor de Pliego avisa mientras escribes de los cuatro errores que no se pueden corregir solos —espacio tras la raya, guion en vez de raya, comillas sin cerrar y espacios dobles— y arregla los puntos suspensivos al componer.

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